En reforma, el plano dice una cosa y la pared dice otra.
Obra nueva empieza en un terreno vacío. Reforma empieza en una casa que ya tiene historia, y esa historia no está escrita en ningún lado: está adentro de los muros. La cañería de plomo, la viga que no figura, el tabique que apoya sin nada debajo, la humedad que alguien tapó con pintura hace ocho años. Todo eso aparece cuando ya arrancaste.
Este check-list está hecho para eso. Son 504 puntos de control repartidos en 13 etapas, en el orden real en que pasan en obra, y arranca donde tiene que arrancar: en el relevamiento y el diagnóstico, no en el replanteo.
Qué vas a encontrar adentro
Relevamiento y diagnóstico. Cómo leer lo existente antes de romper: distinguir portantes de tabiques, verificar el sentido de la losa, identificar el material de la cañería que ya está, medir en obra en vez de confiar en el plano de la inmobiliaria.
Permisos y consorcio. El reglamento de copropiedad, los horarios acordados por escrito, el ART de cada gremio, las fotos fechadas de los espacios comunes. Todo lo que parece burocracia hasta el día que el vecino de abajo reclama.
Protecciones y blindaje. La etapa que en obra nueva no existe: qué se sella, qué se tapa y cómo se circula cuando la familia sigue viviendo ahí o cuando el piso que se conserva vale más que el trabajo.
Demolición, instalaciones, albañilería y terminaciones. El cuerpo de la obra, con los controles que hay que hacer antes de tapar cada cosa.
Patologías y hallazgos. La sección más larga, y no es casualidad. Incluye un bloque entero de humedades separado por tipo: ascendente, filtración, condensación y pérdida oculta, cada una con sus señales propias, porque el error caro no es reparar mal, es diagnosticar mal. Y trae el procedimiento para frenar el sector, cuantificar el hallazgo y hacerlo firmar antes de ejecutar.
Finales por ambiente y entrega. La recorrida detallada baño por baño, cocina, dormitorios, lavadero y balcón, más el cierre: qué se entrega, qué se explica y qué queda por escrito.
Cómo se usa
El PDF es para la obra. Lo imprimís, lo llevás y lo completás parado ahí. Cada hoja tiene su espacio de observaciones al pie, que es donde queda asentado el hallazgo, el imprevisto y lo que el cliente decidió no resolver. Esa hoja es tu respaldo.
El Excel es para el control. Mismo contenido, con estados por tarea, responsables y un tablero que calcula solo el porcentaje de avance de cada etapa. Lo que marcás como no aplica sale del cálculo, así el porcentaje no te miente.
Para quién es
Para quien dirige reformas y ya se comió alguna sorpresa cara. Para quien viene de obra nueva y descubre que acá las reglas son otras. Y para quien está por tomar su primera reforma y necesita saber qué preguntar antes de dar un presupuesto.
Descarga inmediata. Uso ilimitado en todas tus obras.